El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) registró el primer brote de influenza aviar en aves comerciales en Córdoba. El organismo ya había dictado medidas de prevención para los casos detectados en la provincia de Buenos Aires y ahora sucederá algo similar con Córdoba. Es importante conocer quiénes deben adoptar estas medidas y cuáles son los riesgos que tiene la enfermedad para los seres humanos.

Exportaciones pausadas a causa de los nuevos casos de influenza aviar

Según el Senasa, la influenza aviar es una enfermedad altamente infecciosa que afecta principalmente a las aves domésticas y silvestres, aunque en ocasiones puede transmitirse a equinos, porcinos, caninos y a personas. El brote fue detectado en aves comerciales en la localidad de Alejo Ledesma, al sudeste de Córdoba, y se estableció una Zona de Control Sanitario a 10 kilómetros a la redonda.

¿Los seres humanos pueden contraer influenza aviar?

De acuerdo a la información publicada por el sitio MedlinePlus, de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, los virus de la enfermedad pueden cambiar sus genes, es decir, mutar. Por ello, pueden propagarse a otros animales e incluso a humanos. La transmisión no se da, como cabría esperar, por ingesta de carne aviar ni de huevos.

El riesgo de infección en personas es bajo, explica MedlinePlus. Pero este incrementa si:

- Se trabaja con aves de corral o ganado

- Hay exposición a corrales de aves domésticas y aves salvajes

- Se viaja a países donde el virus está presente

- Hay exposición a animales enfermos o muertos infectados por el virus

- Hay exposición a las heces de los animales, desechos u otros materiales contaminados por animales infectados

- Se consume carne de pollo, huevos, o leche o queso sin pasteurizar (crudos)

¿Qué medidas se implementaron para los brotes de influenza aviar?

Agentes del Senasa supervisarán el despoblamiento del establecimiento en que se registraron los casos, así como la disposición final de todas las aves involucradas. Luego del primer caso descubierto, Argentina perdió su condición sanitaria como país libre. Las exportaciones de productos avícolas, por lo tanto, quedaron suspendidas hacia la mayor parte de los destinos que comercializaban con el país.

Por otra parte, se mantuvo el comercio con más de 35 países que aceptan medidas de zonificación. Esto implica que están dispuestos a recibir productos que garanticen proveniencia de las zonas no afectadas. Una vez transcurridos los 28 días desde la finalización del sacrificio sanitario, limpieza y desinfección del último evento registrado, Argentina puede autodeclararse libre de la patología ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).